Síguenos en twitticon
Escrito por Por Sami Yousafzai y Ron Moreau Fotografías por Teru Kuwayama    PDF Imprimir E-mail
Los Doce del Patíbulo
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
AddThis Social Bookmark Button

Por Sami Yousafzai y Ron Moreau

La escalada militar estadounidense ha roto la inercia de los talibanes, al menos así lo dice el general David Petraeus. Pero contraria a esa perspectiva alegre del comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, la alta dirigencia de las guerrillas parece seguir en gran medida intacta y determinada a hacer que la primavera y el verano próximos sean tan dolorosos como sea posible para las tropas de la coalición.

La estrategia general para lograrlo está en manos de unos cuantos altos comandantes insurgentes, como Abdul Qayyum Zakir, otrora preso en Guantánamo y quien ahora dirige las operaciones de combate de los talibanes; Sirajuddin Haqqani, quien ha jurado lealtad al supremo líder de los talibanes, el mulá Mohammed Omar, pero dirige su propia milicia feroz en el este de Afganistán y Kabul; y el tristemente célebre caudillo muyahidín Gulbuddin Hekmatyar, quien comanda una tercera fuerza guerrillera, más pequeña que las otras pero mejor organizada, desde su reducto en las montañas a lo largo de la frontera entre Afganistán y Pakistán. Aun así, ellos no arriesgan sus vidas al dirigir la guerra real en el terreno. Eso lo dejan a un grupo de lugartenientes menos conocidos que incluye a algunos de los agentes más importantes y agresivos de la insurgencia. He aquí un resumen de quién es quién:

afp_2Maulvi Hassan Rahmani Ningún otro líder talibán todavía activo es pensado como más cercano al mulá Omar, una fuente de influencia enorme para Rahmani. El vínculo se remonta a los días en que los talibanes estuvieron en el poder, cuando Rahmani solía sentarse al lado de Omar mientras el líder era el centro de atención en su palacio de Kandahar. En contraste con la mayoría de los altos comandantes, las personas con información privilegiada dentro de los talibanes dicen que Rahmani es un organizador hábil, bueno en la administración, en aumentar tanto las finanzas como los reclutas, y en calmar a sus colegas más incendiarios. “Él tiene la cabeza muy fría”, dice un agente de inteligencia de los talibanes. “Él puede poner en orden cualquier cosa”.

Maulvi Abdul Rauf Khadim Hasta el 11/9, el inflexible Khadim comandó la fuerza de reserva móvil y de elite del Mulá Omar, combatiendo a los opositores al régimen por todo Afganistán. Arrestado y enviado a Guantánamo poco después del colapso de los talibanes, fue liberado a finales de 2007, habiendo convencido a sus carceleros de que sólo quería ir a casa y atender su granja. Tras escapar de su arresto domiciliario en Kabul, huyó a Pakistán. Hoy es el gobernador en la sombra de la provincia sureña de Uruzgán y un rival en potencia de Zakir (quien fue liberado de Guantánamo al mismo tiempo) por el puesto principal en la insurgencia, con un séquito leal de combatientes en el corazón de la escalada militar estadounidense en las provincias vecinas de Kandahar y Helmand. “Él será muy importante en un futuro”, dice un alto comandante talibán.

Maulvi Abdul Kabir Otro compañero cercano a Omar, tuvo un papel decisivo en el reavivamiento de la insurgencia en el este de Afganistán después del colapso de los talibanes. Él ahora encabeza la Shura de Peshawar del grupo, la cual dirige la actividad insurgente en el este de Afganistán. Como Haqqani, es un miembro prominente de la tribu Zadran, lo cual da a las dos redes insurgentes una base para una colaboración estrecha. Un buen organizador de hombres, dinero y pertrechos, también es un comandante brutal. Se cree que estuvo detrás de un ataque suicida en febrero pasado, en el que pistoleros vestidos con uniformes de policías masacraron a más de 40 personas en un banco en la ciudad oriental de Jalalabad. Algunos talibanes piensan que ha sido incorporado a la agencia pakistaní de espionaje ISI, la cual lo arrestó en febrero de 2009, sólo para liberarlo días después.

Mulá Abdul Razaq Akhund El gobernador en la sombra de la provincia de Kandahar es uno de los insurgentes más buscados por los militares estadounidenses. Sus artefactos explosivos improvisados son una amenaza diaria para los soldados estadounidenses, y sus combatientes constantemente aterrorizan a las fuerzas de seguridad y los civiles afganos. En febrero pasado, sus pistoleros, incluidos cinco bombarderos suicidas, lanzaron un ataque frontal contra la central de policía en Kandahar, matando a una veintena de víctimas, incluidos 15 policías. En enero, sus bombarderos suicidas mataron a 17 personas, incluido un comandante policiaco, mientras se bañaban en un baño público antes de las oraciones del viernes. En los últimos meses, también ha asesinado al alcalde suplente de Kandahar y al gobernador suplente de dicha provincia. Sus tácticas brutales no son cosa nueva: era el jefe de policía del mulá Omar durante el gobierno de los talibanes.

afp_3Qari Baryal Al actuar estrechamente con el maulvi Kabir, ha llevado el territorio insurgente peligrosamente cerca de Kabul. Los guerrilleros que él comanda en la provincia de Kapisa, a menos de 100 millas de la capital, mataron a 10 soldados franceses e hirieron a 21 en una emboscada en 2008. Desde finales de 2009, ha tenido como rehenes a dos periodistas franceses, negándose a liberarlos a pesar de que París supuestamente ha ofrecido millones de rescate, y evidentemente insiste en todavía más dinero. Tal vez su mayor golpe ha sido abrir una ruta crucial de infiltración para los insurgentes que viajan desde Pakistán y pasan por Kapisa hacia el norte de Afganistán, donde la insurgencia está extendiéndose.

Maulvi Ishmael Nadie es mejor en secuestrar para exigir rescate y en otras formas de recaudar dinero para la insurgencia. Como recompensa, el entonces gobernador en la sombra de la provincia de Zabul fue ascendido en enero a jefe del consejo militar del organismo gobernante de los talibanes, la Shura de Quetta. Sus guerrilleros a lo largo de la Carretera 1 en Zabul han conseguido millones de contratistas de seguridad afganos que pagan por un paso libre de emboscadas a los convoyes que transportan provisiones para las fuerzas de gobierno estadounidenses y afganas. Ha obtenido más millones en rescates de afganos y extranjeros que fueron secuestrados a lo largo de la ruta. Sus hombres actualmente mantienen cautivo a un viajero canadiense al que le echaron mano en febrero pasado.

Maulvi Gul Mohammad Siendo uno de los principales comandantes del mulá Omar en el norte de Afganistán, de alguna manera se escapó cuando los estadounidenses invadieron a finales de 2001, incluso cuando miles de combatientes talibanes fueron asesinados o capturados. Para 2008 estaba de vuelta, construyendo casi él solo una fuerza de combate desde cero en el norte hasta entonces relativamente pacífico, con ayuda de los desilusionados pashto locales y una oleada de combatientes chechenos y uzbekas que usaron las rutas recientemente abiertas por Baryal desde Pakistán. Se dice que ahora él importa bombarderos suicidas de Pakistán. “Él está trabajando más duro y es más efectivo que cualquier otro en el norte”, dice el agente de inteligencia talibán.

afp_4Jeque Dost Mohammad Tal vez no haya otro comandante talibán que pueda reclamar más víctimas estadounidenses: posiblemente más de 100 muertos estadounidenses en combate. En los remotos, escabrosos y tremendamente boscosos valles de las provincias de Kunar y Nuristán, sus fuerzas han perpetrado los ataques más sangrientos contra fuerzas estadounidenses desde que empezó la guerra. En 2005, sus guerrilleros mataron a tres agentes SEAL (Mar, Aire y Tierra) de la Armada de EE UU, y luego derribaron un helicóptero Chinook que volaba para rescatarlos, matando a 16 hombres más de Operaciones Especiales. En 2008, sus combatientes mataron a nueve estadounidenses e hirieron a 27 en un puesto de avanzada estadounidense en el valle Waygal, y al año siguiente mataron a ocho e hirieron a 22 estadounidenses más en un asalto similar a otra base remota. Las fuerzas estadounidenses ahora se han retirado en gran medida de esas áreas, dándoles a Muhammad y sus hombres una victoria psicológica enorme. Miembro de la etnia pashi (una tribu minoritaria que afirma descender de Alejandro Magno), ha aparecido constantemente en DVD yihadistas montando un caballo blanco a lo largo de pedregosos senderos montañosos para visitar y motivar a sus combatientes.

Emir Khan Muttaqi El ex vocero y ministro de educación e información del mulá Omar, ahora dirige la maquinaria propagandística de los talibanes. Él ha mejorado la cantidad y calidad de los periódicos y revistas del grupo, y ha hecho más eficientes y actualizado sus sitios en la red y las producciones de DVD. Algunos afganos dicen que el sitio en la red de los talibanes, en idioma inglés, ahora es una mejor lectura que cualquier cosa producida en inglés por el gobierno de Kabul.

Hakimulá Mehsud Los talibanes afganos tal vez se enfoquen estrictamente en objetivos dentro de su propio país, pero su aliado talibán pakistaní, de 32 años de edad, no está atado por tales restricciones. En un video escalofriante que se hizo público en julio pasado, Mehsud abraza a Faisal Shahzad, el fallido bombardero de Times Square, en la base de Mehsud en Waziristán del Sur. “Él era nuestro amigo y nosotros lo entrenamos”, dice Mehsud en una reciente entrevista en video. “Faisal Shahzad era un muyahidín muy piadoso, dedicado y devoto. Reclamamos nuestra responsabilidad en esto”. Otro video muestra a Mehsud reuniéndose con y despidiendo a un agente doble jordano que poco después mataría a siete agentes de la CIA en el campamento Chapman a finales de 2009. Mehsud expresa abiertamente su gran admiración por Osama bin Laden. “Al Qaeda y nosotros tenemos los mismos objetivos y visión del mundo”, dice él en su video más reciente, el cual se dice que fue grabado en febrero pasado en Waziristán del Sur. “Si fuera necesario, incluso en medio de la noche, trabajaremos con ellos sin reservas”.

Mulá Noor (Toofan) Jamal Pocos comandantes entre los talibanes pakistaníes han ascendido tan rápido y son tan temidos. De ser el mulá de un pobre poblado hace unos cuantos años, ha crecido hasta ser el líder de la agencia tribal Orakzai en Pakistán. Él dirige un estado paralelo propio, lleno de cortes, una fuerza policiaca y recaudadores de impuestos. Un compañero cercano a Mehsud, ha aparecido en varios videos en los que muestra su participación directa en castigos bárbaros, juzgando a sus víctimas y luego observando cómo sus hombres decapitan a supuestos espías, azotan con varas a hombres y mujeres por toda una variedad de pecados conjeturados, y lapidan hasta la muerte a una mujer de 35 años por supuesto adulterio.

Hafiz Gul Bahadur un compañero cercano a Haqqani, dirige una operación transfronteriza similar contra las fuerzas afganas y estadounidenses desde su reducto en Waziristán del Norte. Al contrario de Mehsud, él mantiene un acuerdo de paz con el gobierno pakistaní, y está poco dispuesto a entablar batallas que sólo le restarían valor a la guerra contra los que él ve como los verdaderos enemigos del islam: los estadounidenses. Él resguarda a altos agentes de Al Qaeda y cuida campos de entrenamiento para guerrilleros y bombarderos suicidas. Como resultado, él y sus hombres son objetivos frecuentes de los ataques con sondas estadounidenses. “Sin su apoyo no seríamos tan fuertes”, dice un comandante talibán afgano. “Alrededor de 50 por ciento de los militantes que cruzan la frontera desde Pakistán para luchar por nosotros son enviados por él”.

afp_5