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Escrito por Eduardo Albaláde
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| ¿Se puede aprender a ser innovador? |
| ¿SE PUEDE ENSEÑAR A INNOVAR?
Hace tres semanas tuve la oportunidad de asistir en la Ciudad de México a un encuentro con Ferran Adrià, sin duda el chef más influyente en la cocina de vanguardia y uno de los mayores innovadores de los últimos tiempos. Ante la pregunta de si se puede aprender a ser innovador, o bien es algo innato, Adrià lo tuvo claro: “He visto a mucha gente normal creando cosas extraordinarias”. Para el cocinero “ser innovador no es una cualidad, es una actitud”.
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| Los grandes y despiadados señores de Silicon Valley |
| A Silicon Valley le gusta pensarse a sí mismo como moralmente excepcional. Cuando Google se volvió pública en 2004, los fundadores y niños prodigio de la compañía de búsqueda en internet, Larry Page y Sergey Brin, escribieron una carta a los posibles accionistas que se ha vuelto la versión de la Carta Magna para la industria de internet. En ella, ellos garantizaban que Google “no [era] una compañía convencional”, más bien una enfocada en “hacer del mundo un mejor lugar”. Su manifiesto seguía una venerable tradición en Silicon Valley (el cual significa el grupo de compañías de tecnología e internet con sus oficinas en las ciudades y los poblados entre San Francisco y San José, California). Una década antes, Steve Jobs insistió en que “ser el hombre más rico del cementerio no me interesa… Irme a la cama todas las noches diciendo que hemos hecho algo maravilloso… eso es lo que me importa”.
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Escrito por Christopher Dickey
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| La mujer del billón de dolares |
| El viernes 13 de enero hubo un amanecer deprimente en el Fondo Monetario Internacional, en Washington, D. C. Las noticias que llegaban del otro lado del Atlántico, como sucede a menudo por estos días, traían un olor a desastre como un huracán aproximándose.
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Escrito por Alan Deutschman
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| Adiós al rey |
| SI HA HABIDO ALGUNA vez un artista que ha sabido cómo crear un gran final —dejando a su azorado y encantado público pidiendo más— ese es el hombre del característico suéter negro de cuello alto. Aun cuando un enfermo Steve Jobs anunció al mundo la semana pasada que “por desgracia, ha llegado el día” de renunciar como director ejecutivo de Apple, su sentido de la oportunidad fue —una vez más— impecable.
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