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LA PRÓXIMA VISITA DEL DALAI LAMA: LA VISIÓN DE LA CASA TÍBET EN MÉXICO
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LA PRÓXIMA VISITA DEL DALAI LAMA: LA VISIÓN DE LA CASA TÍBET EN MÉXICO

En esta, su tercera visita a México, que tendrá lugar entre los días 8 y 12 de septiembre, el Dalai Lama participará en una variedad de eventos públicos y privados, así como culturales y religiosos. El 9 de septiembre visitará la ciudad de Monterrey, donde dictará la conferencia “Construyendo armo­nía a través del altruismo y la compasión” en el marco del Tercer Encuentro Mundial “Valores y Cultura de la Legalidad”.

El día 10 impartirá un ciclo de enseñanzas budistas titulado “Consejos de un amigo espiritual” en el Teatro Metropólitan de la ciudad de México. El 11 de septiembre, en el evento “Ha­llando la felicidad en tiempos difíciles”, compartirá su mensaje con más de 30 mil personas en el Estadio Azul. Ese mismo día, por la tarde sostendrá un en­cuentro con maestros organizado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) para dictar la conferencia “Afilando la mente y nutriendo al corazón, una aproximación holística a la educación”.

NEWSWEEK CONVERSÓ con Marco Antonio Karam, presidente de la Casa Tíbet México, para hablar acerca de la visita del líder espiritual y algunos interesantes y polémicos temas vinculados a la misma. Extractos:

Bruno H. Piché: Creo que podríamos empezar hablando de la función que cumple la Casa Tíbet México, cuándo se fundó, cuántas personas acuden aquí, si ustedes de alguna manera coordinan o tienen contacto con otros grupos dedicados a la difusión del budismo y el mensaje del Dalai Lama.ANTONIO KARAM: Claro, bueno mira, la Casa Tíbet de México fue fundada como la primera representación cultural oficial del pueblo tibetano y particularmente de la Administración Central Tibetana en el exilio para Latinoamérica, esto se llevó a cabo en julio de 1989.

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 ¿Es como si fuera una agregaduría cultural o algo semejante?Algo por el estilo. En la década de 1960, el Dalai Lama plantea una alternativa, que es la fundación de lo que denominamos Las Casas del Tíbet que, precisamente, operan como represen­taciones amplias de todo lo que comprende la civilización ti­betana: su cultura, su filosofía, su espiritualidad, también sus imperativos políticos, humanitarios, etcétera. La primera de estas instituciones se funda en Delhi en 1967, la segunda de las mismas, bajo el patronazgo de intelectuales y filántropos esta­dounidenses como Philip Glass, Richard Gere, Harrison Ford, Melissa Mathison, y muchos otros más, se funda la Casa Tíbet en Nueva York, y en 1989 la tercera de estas instituciones es la Casa Tíbet de México.

 ¿Es posible saber, por ejemplo, en México, cuánta gente está in­volucrada en la práctica del budismo?Bueno, no hay un censo formal per se, que dependería por ejem­plo de la Secretaría de Gobernación y particularmente de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos. Nosotros somos parte del Consejo Interreligioso de México, somos miembros fundadores del mismo, y digamos que una proyección eventual que el mis­mo tiene es el poder también cuantificar la presencia de dife­rentes credos de México entre los que se encuentra el budismo.

 ¿A qué atribuyes que puedan ustedes organizar eventos como el del Estadio Azul y asegurar una plena asistencia? Seguramente juegan un papel importante las redes sociales, etcétera.Yo lo atribuyo a varios elementos. Primero, el surgimiento de las redes sociales que se han convertido en un instrumento excep­cionalmente poderoso de promoción, específicamente para el tipo de actividades que emprende la Casa Tíbet, que tiene una red social de alrededor de 15 mil miembros y, bueno, tú sabes que las redes sociales se multiplican enormemente, entonces esa es una variable; la segunda es que naturalmente ha crecido el interés por el Tíbet, por el Dalai Lama y por el budismo tibetano. La propia comunidad de la Casa Tíbet se ha multiplicado en los últimos años: actualmente tiene alrededor de 2 mil miembros activos en sus 15 centros de la República Mexicana y 500 tan sólo en la ciudad de México, activos quiere decir personas que nos visitan y participan del programa académico que ofrece la Casa Tíbet semanal o mensualmente.

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 Pasando a la parte política, ¿cómo está el asunto del recibimien­to oficial al Dalai Lama por parte del gobierno de México?Bueno, son pocos los presidentes y líderes políticos que reciben al Dalai Lama en el mundo. Si tomamos el referente histórico tan sólo en nuestro país en 1989, que fue el año que el Dalai Lama recibió el premio Nobel de la Paz, el entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, recibió en la residencia oficial de Los Pinos al Dalai Lama como un notable, como un líder de opinión moral. Desgraciadamente, México en los últimos años se ha hecho muy pequeñito en su proyección internacionalista y no sólo en lo que concierne a la figura del Dalai Lama, sino en términos de política internacional. La política exterior de Méxi­co, que había sido una de las fuentes de orgullo de nuestro país, se ha debilitado enormemente. Y esto se ve reflejado en la visita previa del 2004, cuando el presidente Fox se rehusó a recibir al Dalai Lama, no obstante lo hizo el entonces secretario de Gober­nación, Santiago Creel, en nombre del Presidente de la república y la primera dama en una reunión especial, privada.

 ¿Entonces cuál es la posición actual de Los Pinos?Perdón por ser preciso, pero creo que es un precedente im­portante, y lo que sucedió es que 2008 fue el año olímpico de China, que entonces ejerce una gran presión sobre el gobierno para que no se reciba al Dalai Lama, para que ningún funciona­rio del gobierno lo reciba, y entonces nosotros nos enteramos del cambio de opinión del presidente Calderón cuando este se encuentra en Beijing, en una ceremonia de alfombra roja con­juntamente con el primer ministro chino. Es entonces cuando anuncia abiertamente la política de una sola China donde reco­noce al Tíbet como una parte de la República Popular China y, en efecto, se toma la determinación de no tener vínculo ni rela­ción alguna con el Dalai Lama. De esto nos enteramos nosotros a partir de la declaración que hace el Presidente en Beijing bajo tres promesas: una, la de posponer la puesta en vigor de un tratado de libre comercio que involucra la entrada del calzado chino en México que había firmado el presidente Fox por razo­nes que yo no comprendo; dos, la determinación del gobierno chino de comprar puerco de México y, tres, de dar una posi­ción preferencial en la feria de comercio global en Shanghái a México. Tres promesas que hizo el gobierno chino y después no cumple. Ahora sí que, como dicen popularmente, al presidente Felipe Calderón “los chinos se lo chamaquearon”. En añadidu­ra el presidente Calderón manda un memorando a diferentes secretarías de Estado que incluso llega a casas de la cultura tan lejanas como las de Yucatán, en donde pide que ningún funcio­nario público o institución pública tenga vínculos y relación con el Dalai Lama. Esto es algo único en el mundo, nunca había sucedido en ninguna otra parte, sólo en México; había sucedido en otros países que el presidente no se reuniera con el Dalai Lama pero lo hacía el secretario de Relaciones Exteriores, o el de Gobernación pero nunca una petición del Ejecutivo de esta naturaleza para que ningún miembro del gabinete, del Congre­so, de funcionarios de mayor a menor rango, tuvieran vínculos con el Dalai Lama. ¿Qué presión puede ejercer China sobre el gobierno de México? Y si la ejerce, ¿cómo puede explicarse esto al público en general?

 Por otra parte, se reúnen con el SNTE, representado por la maestra Elba Esther Gordillo, una figura controvertida, por de­cir lo menos. Ahí está, por poner un ejemplo, la entrevista que le da a Pablo Ordaz, el corresponsal de El País en México, una entrevista que ha escandalizado por sus declaraciones y cuyo apoyo a personajes públicos, el Dalai Lama no sería la excep­ción, se ha bautizado como “el beso del diablo”.Lo que nosotros hemos subrayado reiteradamente es que este es un evento que el Dalai Lama tiene con el magisterio y que, bueno, se puede tener. Yo, que he tenido la oportunidad de tratar directamente con la meastra podría afirmar que he ha­llado a una persona, que aunque parezca increíble, es sensible a lo que representa la figura del Dalai Lama, una persona que tiene, a su manera, aspiraciones espirituales y de desarrollo personal, y que desde esta perspectiva creo yo, una óptica ge­nerosa y genuinamente identificada con lo que el Dalai Lama representa. En este sentido, lo que nos resulta relevante es que finalmente el SNTE invita al Dalai Lama a poder comunicar un mensaje que no hemos podido comunicar con la Universidad Nacional y que no hemos podido comunicar con la Secretaría de Educación Pública.

 ¿Qué esperan de la visita?Lo que buscamos es que el mensaje de paz, de diálogo, de no violencia y de ética que caracteriza al Dalai Lama pueda servir, no como un elemento que transforme a México —yo creo que eso sería irreal, no hay una sola variable, individualmente ha­blando, que pueda lograr esa transformación—, pero que sirva como una causa cooperativa en esta marea de presión hacia la transformación que hoy está presente en México en movimien­tos como los de Javier Sicilia, en el movimiento contra la delin­cuencia. En este contexto, presentar al Dalai Lama por lo que él mismo representa y la enorme calidad humana que tiene para comunicar este mensaje que podemos resolver los conflictos de diferentes maneras y que esto es pertinente actualmente, y que la ética es importante en la proyección futura de una nación.