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| A la vieja guardia política mexicana se le acabaron las fuerzas, los jóvenes toman las riendas. |
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A la vieja guardia política mexicana se le acabaron las fuerzas, los jóvenes toman las riendas. POR HELENA LOZANO GALARZA ANTE LA PERMANENTE NEGATIVA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS MEXICANOS POR ATENDER LA YA AÑEJA EXIGENCIA CIUDADANA DE UNA REFORMA POLÍTICA, LOS JÓVENES TOMAN EL PODER Y EXIGEN QUE, MÁS ALLÁ DE UNA DEMOCRACIA ELECTORAL REPRESENTATIVA, EXISTA UNA DEMOCRACIA DE CALIDAD PARTICIPATIVA. SETENTA Y OCHO AÑOS han pasado desde que, en 1933, con la modificación de la Constitución mexicana, la reelección dejara de ser un derecho. Desde entonces, no importa si los actores políticos o las instituciones públicas de México reflejan o no en sus acciones los intereses ciudadanos. Los que no trabajan transitan impunes sobre las promesas gastadas, y los que sí, dejan todo a medias porque su período se termina y hay que darle oportunidad a otros para que ocupen el cargo, aún cuando, en muchos de los casos la ocupación se transforme a los pocos días de la elección en desocupación: se trata de un sistema con incentivos perversos, dijo a NEWSWEEK en entrevista Guillermo J. García, vocero del movimiento ciudadano “Reelige o Castiga” (www.reeligeocastiga.org), en el que nadie quiere soltar prenda y quedarse fuera del presupuesto. “Reelige o castiga” trabaja de la mano de otro movimiento de jóvenes ciudadanos “Reforma Política YA”, promovido vía redes sociales, el cual nace en 2009 a consecuencia del movimiento electoral de “Voto Nulo’” y el anuncio del presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, para lanzar una propuesta de reforma política. Su misión es clara y necesaria para una democracia imperfecta como la mexicana: el deseo de rediseñar y transformar el sistema político mexicano mediante nuevos incentivos impulsados por la reelección para que este responda a los intereses ciudadanos y no a los de los partidos. En palabras del escritor Carlos Fuentes, que aparece en el video realizado por “Reelige o castiga”, disponible en su página web, tanto los presidentes municipales como senadores y diputados tienen que ser reelectos las veces que sean necesarias para que se cumpla un propósito de progreso legislativo y de ordenamiento programático; de lo contrario, “todo queda en el aire”. Opinión que comparte Guillermo García y que hoy es motivo para que los jóvenes en México no quieran quitar el dedo del renglón y fomenten la creación de un sistema que premie con la reelección o castigue con el voto el desempeño de los políticos en el país. El pasado 2 de agosto, diversos grupos ciudadanos que se oponen a la partidocracia, entre ellos “Reelige o Castiga” y “Reforma Política YA”, acordaron un plan con el que centran en un dictamen la exigencia de la aprobación de los cuatro puntos ciudadanos para que estos se sometan a votación inmediata a partir de la convocatoria, también inmediata, de un período extraordinario de sesiones en ambas Cámaras, que debe suceder antes del 1 de septiembre, y poder darle vigencia en 2012 de la mano del nuevo presidente electo.
El reconocimiento de la Consulta Popular para la toma de decisiones públicas y para la aprobación de leyes; las candidaturas independientes de los partidos que permitan que si el jefe o jefa de la comunidad es quien verdaderamente trabaja por ellos sea elegido; el reconocimiento del derecho de iniciativas legislativas de ciudadanía sin la necesidad de ser presentada por las Cámaras o el Ejecutivo y la reelección de legisladores con un plazo máximo de dos períodos para senadores y tres para diputados, son hoy los motivos por los que la ciudadanía, en especial los jóvenes organizados, ha salido a las calles y ha puesto nuevamente las cartas sobre la mesa. Según García, el deseo por rediseñar el sistema político mexicano surge a raíz de que los ciudadanos generan conciencia de que los actores políticos no cumplen con su trabajo y dejan sus cargos completamente impunes, y por si eso fuera poco, llevándose una buena cantidad de dinero bajo el brazo. No es que las personas ignoren qué es lo que pasa en el país, sino que no existen las herramientas para exigir que haya rendición de cuentas. “Todos lo sabemos, ahora tenemos mucha información, basta decir que tan sólo con un clic dentro de la página del Congreso podemos saber quién asistió a las sesiones y quién no, quién hizo y quién no hizo. Pero ¿de qué sirve?, sin herramientas tenemos las manos atadas”. Prueba de ello son los resultados arrojados en un estudio del Congreso realizado en 2009 en el que se revela que 83 por ciento de los mexicanos considera que sus representantes no trabajan para ellos sino en favor de los partidos, y aún así, nadie puede hacer nada. Nada desdeñable resulta que el mensaje de los jóvenes organizados llegue a otros sectores de la población mediante campañas mediáticas. Al respecto, Graciela Guazo, pequeña productora y vendedora de verduras del Mercado Jamaica, dijo a NEWSWEEK que, tristemente, se siente incluida entre ese porcentaje y que está harta de ver pasar la miseria y no poder hacer más que cruzarse de brazos porque sabe que por más que grite, nadie la va a escuchar. “Uy señorita, pa’ qué me desgañito si los de allá arriba no oyen”.
Hace tres años que la Reforma política está flotando en el aire y los temas relacionados con Seguridad parecen seguir robándole protagonismo. Sin embargo, parece que no todo está perdido: 200 diputados han firmado ya un documento impulsado por “Reelige o Castiga” en favor de la reelección, con el que integrantes del PAN, como Manuel Clouthier, Javier Corral, Josefina Vázquez Mota y Jorge Kahwagi, del PRD, Alejandro Encinas y Lizbeth García Coronado, del PT, Porfirio Muñoz Ledo, del PRI, Jesús Navarrete y Oscar Levín, del Partido Verde Ecologista, Pablo Escudero y Rafael Pacchiano, y de Convergencia, Pedro Jiménez de León, se han comprometido con su puño y letra. Otros, como el coordinador del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados, Armando Ríos Piter, lo han hecho de palabra. “Y no sólo ellos están con nosotros”, aseguró el vocero de “Reelige o Castiga”, se sabe que Los Pinos también ha mostrado su interés por la reelección a través de sus propuestas de campaña. El PRI, por su parte, ha presentado la propuesta 14 veces en las últimas cuatro legislaturas, y el PRD, cuatro veces, también en las últimas cuatro legislaturas. “Pero el problema es que nadie está dispuesto a quemar capital político a que se apruebe, y la vieja guardia tiene miedo”, añadió García. Cosa que, según su parecer, no está sucediendo con los políticos jóvenes. Mientras los políticos viejos se preocupan por discutir y rediscutir la democracia electoral, los jóvenes están dispuestos a arriesgarse y sacar a la luz nuevos temas y proponer nuevos caminos: como se dice coloquialmente “a dar el siguiente paso”. Con la reelección se deposita en manos del ciudadano el poder y la responsabilidad de decidir quién los representa, y por ello, las organizaciones proponen someter a los representantes ante un examen que exija la profesionalización y establecer un sistema de premios y castigos en el que el voto dé el impulso o ponga freno a sus carreras políticas. “Así no hay medias tintas, si eres bueno te quedas, si eres malo te vas”, enfatizó García. Añadió que en su experiencia, los diputados jóvenes son los que se muestran sensibles ante el descontento de la ciudadanía con el sistema, con la forma en que se hacen las reglas, y por ello, se arriesgan y son quienes dicen “vámonos con todo, no importa qué diga fulano o zutano, a mí no me van a frenar”; en cambio los acostumbrados al viejo sistema prefieren quedarse ahí. Después de todo, les ha funcionado. Al día de hoy, las organizaciones, aunque conscientes de que la reforma no es la solución a todos los problemas, tienen claro que van por el buen camino y que es tiempo de votar, terminar con los debates bizantinos y no ceder a pesar de las negativas que desde abril han frenado cualquier avance en esta materia. Desde mediados de junio las organizaciones ciudadanas se han reunido con la mayoría de las fracciones parlamentarias de senadores y diputados. Tal es el caso de “Reforma Política YA”, impulsada por Gonzalo Ibarra, quien estaba de vacaciones en Baja California cuando supo que la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados había decidido aplazar el dictámen de la reforma política. “Sentí que al poner un pie en mi país no debía perder más tiempo y echar a andar un movimiento que representara el sentir de la ciudadanía”, relató a NEWSWEEK en entrevista. Así, el 7 de julio pasado hizo ruido a través de Twitter y bajo el trending topic #AcampadaCongresoMX, convocó a los mexicanos para que acamparan durante cinco días frente al Senado de la República para hacer palpable que la gente sabe lo que está pasando y está verdaderamente cansada. Y como ellos, miles de jóvenes se suman a diario a la lucha y sus pronunciamientos hacen cada vez más eco en las hasta hoy impenetrables barreras que constituyen los laberintos del poder. ¿Pero tanto esfuerzo servirá de algo? Habrá que ver. Después de todo, y a estas alturas del partido, la última palabra sigue estando en boca de Papá Congreso antes, en los esplendores del priísmo, Papá Gobierno. |









